ORTOGRAFÍA Y PUNTUACIÓN
Ortografía
Dejaré claro a los alumnos que un escrito aromatizado con el buen uso de las reglas
ortográficas, muestra el nivel cultural de quien lo escribe, y es como la tarjeta de presentación
ante la sociedad.
Igualmente dedicaré el tiempo necesario en el aula para que aprendan esta parte de nuestra
gramática, que aquí expongo sucintamente: el acento ortográfico (tilde), acento diacrítico,
especial atención al acento de las palabras compuestas, diptongo, triptongo, hiato, uso de las
mayúsculas, palabras con doble consonante al principio, uso de la “b” y “v”, uso de la “m” y
uso de la “h”.
Signos de puntuación
Signos auxiliares, utilizados en el lenguaje escrito, con el fin de plasmar, de la mejor forma
posible, la exposición hablada: uso de la coma, punto y coma, dos puntos, punto y seguido,
punto y aparte, puntos suspensivos, guión, raya u otros signos como el asterisco,
interrogación, admiración, paréntesis, comillas…
CAPÍTULO 4: LA COMUNICACIÓN ORAL
Hemos llegado, queridos alumnos, al proceso comunicativo por excelencia. Se produce de
manera presencial, directa, inmediata, rápida y completa, puesto que la retroalimentación se
produce simultáneamente y, en consecuencia, de no ser entendido el mensaje, el emisor puede
interpretarlo y readaptarlo a las exigencias del receptor, hasta que definitivamente sea
asimilado y comprendido, apoyándose incluso, para facilitar la tarea, en el lenguaje gestual, al
que aludiré más adelante.
Consiste, como ya habéis comprendido en la transmisión de un mensaje por medio de la
palabra hablada, siendo el canal un lenguaje común de los participantes en el proceso.
ELEMENTOS
Vamos a analizar los elementos que ya conocemos, aplicados a un ámbito concreto, nuestra
aula.
Nosotros en este mismo momento estamos participando de un proceso comunicativo que
consta de (lo voy dibujando en la pizarra):
FUENTE → en este caso soy yo.
MENSAJE → quiero que conozcáis la necesidad de comunicarnos oralmente.
CANAL → la lengua española, que vosotros y yo conocemos perfectamente.
RECEPTORES → sois vosotros, los alumnos.
RETROALIMENTACIÓN → cuando yo os transmite este mensaje, una vez escuchado por
vosotros, me haréis preguntas para que yo aclare las dudas que os hayan surgido, hasta que
finalmente os oiga decir: “lo hemos comprendido, profesor”
CUALIDADES
Dicción: hablar bien. Colocar los órganos de manera adecuada para pronunciar perfectamente
cada sílaba y cada palabra, de manera que se nos entienda.
Naturalidad: implica evitar soniquetes y redichos (por ejemplo, pronunciar excesivamente b,
v, y, ll). Consiste en decir, y ser bien entendido por quien escucha.
Una voz melosa, por ejemplo, indica pedantería; una voz chillona resulta molesta, etc.
Entonación: modulación de la voz, que provoca actitudes distintas, aún con las mismas frases.
A esta distinta entonación se le llama valor fonológico y puede ser ascendente, descendente u
horizontal, según que el tono suba, baje o se mantenga estable.
Retórica: es el arte del bien decir, o de dar al lenguaje la eficacia necesaria para deleitar,
persuadir o conmover.
Conlleva, por un lado, evitar vulgarismos o formas de hablar poco cultas; por otro lado, el uso
de las llamadas figuras retóricas, de las cuales destaco, a modo de ejemplo, algunas de ellas:
Polisíndeton: empleo repetido de conjunciones para dar energía a la expresión de los
conceptos: lo vi y lo besé y lo abracé y le dije cuánto le amaba.
Asíndeton: omisión de conjunciones para conseguir el mismo efecto anterior: llegué, vi, vencí.
Pleonasmo: repetición de palabras o ideas, no necesaria, que significan lo mismo: lo he visto
con mis propios ojos.
Hipérbole: ponderación exagerada: te lo he dicho un millón de veces.
Ironía: introducir un contenido burlesco en un enunciado caracterizado por su aparente
seriedad: ¡Qué tristes están los niños, míralos! (están jugando)
LA ORATORIA
Es el arte de convencer por medio de un discurso, memorizado o leído, a través de su
contenido, entonación y acentuación oportuna.
Las ciencias del lenguaje ofrecen técnicas de entonación, respiración y modelos de discurso
porque es algo que se puede aprender, partiendo del carisma del emisor, y siendo decisiva
también la gesticulación, en especial la fuerza expresiva de la mirada.
En efecto, a hablar se aprende hablando, como a nadar se aprende nadando. En suma y
siguiendo el hilo conductor de este trabajo, podemos definirla como: la mejor manera en que
el emisor transmite un mensaje con el canal adecuado para que produzca en el receptor el
efecto deseado.
Requisitos para un buen orador
1. Dominio de la materia: conoce el tema, la estructura y a los oyentes.
2. Facilidad de palabra: sabe expresarse, tiene amplio vocabulario y conoce refranes.
3. Poder de convicción: motiva y despierta interés.
Como veis, he hecho referencia a las palabras, el vocabulario y los refranes, luego estos son
muy útiles para ampliar nuestra capacidad de expresión, yo voy a decir la mitad de un refrán y
vosotros contestaréis rápido cuál es la segunda mitad:
La letra con…sangre entra.
Tanto va el cántaro a la fuente...que al final se rompe.
Más vale pájaro en mano…que ciento volando.
CAPÍTULO 5 : SOLUCIÓN A ALGUNOS PROBLEMAS SURGIDOS EN EL
PROCESO.
ANÁLISIS PORMENORIZADO DE SUS ELEMENTOS.
Os voy a plantear algunos problemas que pueden surgir a lo largo del proceso, si bien de
forma directa o indirecta, la mayoría tienen su origen en el emisor.
(Voy escribiendo en la pizarra y pido que vayan indicando cuales serían las soluciones,anotándolas al lado, haciendo un resumen de los mismos).
PROBLEMAS | SOLUCIONES |
No dije todo lo que quería | Reformar el mensaje. |
No oyó todo lo que dije | Saber volver atrás. Utilizar un tono más alto. Repetir. Evitar ruidos. |
No escuchó nada de lo que dije | Cuidar la expresión oral. Hacer preguntas al hablar. |
No comprendió lo que dije | Situarse al nivel de su lenguaje. Adaptarse a su nivel de conocimientos. |
Lo comprendió y no lo acepta | Adaptarse a su personalidad. Superar estereotipos y prejuicios. |
No retuvo todo lo que aceptó | Hacer resúmenes parciales. Hacer una síntesis escrita. |
Existen lógicamente infinidad de más problemas, pero yo he tratado de resumir algunos de los
que más frecuentemente pueden aparecer dentro de un aula.
Esta problemática nos conduce a revisar de forma breve pero clara, cada uno de los elementos
del proceso.
LA FUENTE O EMISOR
Sujeto que emite el mensaje; hablando de comunicación en sentido estricto, siempre debe ser
una persona. Construye el mensaje y busca el canal más útil para transmitirlo.
Tiene a su alcance, si quiere, el lenguaje de los gestos, a los cuales me referiré más adelante.
Habilidades básicas
REFLEXIONAR la mejor forma de llevar a cabo con éxito el proceso comunicativo.
SABER HABLAR Y ESCRIBIR correctamente.
APTITUD: predisposición interna, es decir, voluntad de llegar a comunicar lo que se
pretende.
ACTITUD: estado de ánimo adecuado para comunicar. En un estado de ánimo triste, por
ejemplo, no se puede transmitir un mensaje alegre.
NIVEL DE CONOCIMIENTO: no solo del mensaje a transmitir, sino también de los canales
idóneos para elegir el más adecuado y conocer la propia mecánica del proceso, para una
mayor eficacia.
SISTEMA SOCIOCULTURAL en el que va a producirse la comunicación.
PERSONALIDAD: que infunda seguridad, confianza y firmeza de los receptores o
destinatarios. Cuando emisor y receptor son conocidos, el carisma del primero lleva por si
solo andado una buena parte del camino.
EL MENSAJE
El mensaje es el producto físico del emisor. Es el discurso cuando hablamos; lo escrito
cuando escribimos; el cuadro cuando pintamos; las expresiones de nuestro cuerpo cuando
gesticulamos.
El contenido es el objeto o materia a transmitir. Puede ser una idea, un juicio, una expresión,
una inhibición, un sentimiento, etc.
Es el primero y más importante de los factores que condicionan el mensaje. En función de él
se realizan las restantes operaciones.
El código es el conjunto de signos y símbolos que pueden ser interpretados de igual modo por
los intervinientes en el proceso. Solo cuando hay un uso intencionado de ellos, como
portadores de significados, y como tales son entendidos por los receptores, puede afirmarse
que se ha iniciado la comunicación.
SÍMBOLOS | SIGNOS |
Expresan sentimientos (dolor, alegría, etc.) | Cosas que nos llegan y llevan al conocimiento de otras coas. |
No necesitan ser conocidos, se entienden por si mismos (risa, llanto, beso) | Han de ser conocidos (una palabra es un signo, pero si es de un idioma distinto no lo entendemos) |
No son convencionales, son espontáneos. | Han de ser aprendidos (lengua de signos, señales de tráfico) |
Nadie tiene que ponerse de acuerdo, aunque muchos tengan bastante de tradicionales y convencionales. | Son convencionales porque así lo decide una determinada cultura (el color negro expresa luto en algunos sitios pero en otros es el blanco) |
EL CANAL
Es el término más usado, y del que más se ha abusado en la teoría de comunicación. Es el
medio físico a través del cual se transmite: cable en telefonía, papel en la escritura, aire para el
sonido, incluso el espacio vacío para transmisión de ondas electromagnéticas de televisión o
radio.
Si dos personas hablan, necesitan de un sistema que traduzca los impulsos nerviosos del
emisor en alguna forma de mensaje físico y externo, y el receptor ha de estar capacitado para
escucharlo.
Lenguaje subliminal
Es aquel que no es claro, sino eficaz. Es decir, la fuente no pretende enviar un mensaje
perfectamente estructurado para que al receptor le llegue en perfectas condiciones y pueda ser
aprendido, sino que muy sutilmente llame la atención, tenga una respuesta positiva y con ella
un probable beneficio, generalmente de tipo económico.
De aquí surgen dos conceptos, socialmente importantes:
GUIAR: mostrar el camino a alguien (profesor – alumnos), dirigirlos exclusivamente en su
propio beneficio.
MANIPULAR: guiar a alguien, tal vez en su propio beneficio, más, sin duda, en beneficio del
que guía.
EL RECEPTOR
Es el destinatario último del mensaje. Pueden ser uno o varios. Antes de que el receptor capte
el mensaje, lo comprenda, lo asimile, lo acepte, deben darse una serie de operaciones previas: RECEPCIÓN FÍSICA DE LA SEÑAL, con estimulación de un sentido al menos. Las
ventanas exteriores del cuerpo (los sentidos) reciben la sensación, que se convertirá en
percepción o paso de lo sensorial a lo psíquico.
Sensación y percepción
La sensación es el efecto inmediato que se produce tras la estimulación de uno o varios
sentidos. Estas son las ventanas de la comunicación. Pueden ser: (les voy señalando los
òrganos), visuales, auditivos, táctiles, gustativos, olfativos.
La percepción sería la capacidad de los seres vivos (especialmente humanos) para obtener
información sobre su entorno, a partir de los sistemas sensoriales. Es decir, la captura del
mensaje, que ha sido enviado mediante los sentidos.
La percepción visual
Cuando un elemento estimula el sentido de la vista, esta sensación llega finalmente a nuestro
cerebro. El estímulo es luminoso. Puede llegar con distinta intensidad, distinta duración,
delimitando contornos, etc.
A veces, se producen percepciones ilusorias, cuando lo percibido no responde exactamente a
la sensación visual recibida
El juego de la gallina
Terminaré haciendo con ellos un juego simpático para que vean prácticamente como la
reacción ante un estímulo no es instantánea.
Le digo a un alumno que se siente en una silla con las piernas entreabiertas, las palmas de la
mano de canto apoyadas cada una en el muslo correspondiente; ahora yo voy a pasar mi
cabeza entre tus manos, cuando veas que la tienes entre ambas palmas ciérralas e intenta
aprisionar mi cabeza y no lo conseguirás. Después repetiremos esta experiencia ya con parejas
de alumnos para poner un cierre entretenido a este punto que clarifica perfectamente la
diferencia entre sensación y percepción.
RETROALIMENTACIÓN O FEEDBACK
Es la reacción que todo mensaje provoca en el receptor el cual se convierte a su vez en
emisor, que elabora un mensaje hacia el emisor bien de forma implícita o explícita. Puede
ocurrir que, como consecuencia de esa respuesta, el emisor se vea obligado a rectificar su
código o tratamiento del mensaje para provocar una reinterpretación por el receptor que
continuará enviando mensajes al emisor en forma de preguntas hasta que logre una
comprensión completa del mensaje.
CAPÍTULO 6: LA ESCUCHA ACTIVA
En este y próximos capítulos voy a tratar de exponer brevemente algunas facultades del ser
humano, las cuales son necesarias para el desarrollo y culminación de un proceso
comunicativo correcto, cuya actividad iría encaminada a lograr lo que hoy se denomina como
escucha activa.
Oímos decir con frecuencia: oigo, pero no escucho o a palabras necias, oídos sordos (pediré
a mis alumnos que expliquen el significado)
Podemos definirla como la capacidad de atender al mensaje, verbal y no verbal, al mismo
tiempo. Por ello se necesita:
Saber a quién tenemos delante.
Si la persona que está ante nosotros tiene un cierto carisma personal y social, la escucha se
activa por sí sola.
El destinatario ha de estar abierto y receptivo ante el emisor que nos envía un mensaje y que
en este momento es más importante que todo lo demás, aceptándole con sus virtudes y
defectos.
ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS
Un estereotipo es una imagen o ideas aceptadas por un grupo, con respecto a otros,
caracterizados por su fuerte carga emotiva y por el hecho de que no corresponden a ninguna
experiencia concreta.
Recordad que al hablar de los signos y símbolos indicábamos uno, de todos conocidos: el
color negro representa el luto.
CAPÍTULO 7: LA ATENCIÓN
Es una parte importante de la arquitectura cognitiva, distinta de los sistemas o procesos
implicados en las diferentes formas del procesamiento del mensaje que nos llega. Su misión
es controlar y orientar la actividad consciente del organismo, de acuerdo con un objetivo
determinado.
Es necesaria para que las acciones se lleven siempre a cabo tal y como se plantean
originariamente.
Cuando la atención se desvía, voluntaria o involuntariamente, de la acción que la requiere, se
produce el lapsus.
Una tarea tan simple como preparar una taza de café puede desarrollarse equivocadamente, si
ponemos en el frigorífico la taza de café en lugar de la botella de leche. Hecho que ocurre
cuando nos distraemos o atendemos una cosa distinta (al emisor, por ejemplo, se le olvida o
escapa una frase del mensaje, que la distorsiona, porque está más pendiente del receptor que
de su mensaje a transmitir).
Dos grande autores, llamados Pearson y Norman han clasificado estos lapsus o pequeños
errores, destacando los siguientes:
Sustitución de objetos o lugares para acciones concretas, por otros inapropiados: por ejemplo,
querer sacar dinero del cajero y en vez de meter la tarjeta bancaria, hemos introducido la del
Carrefour.
Anticipación o ejecución de tareas fuera de la secuencia correcta: por ejemplo, poner la
cafetera en el fuego, antes de echarle el café. Captura durante la ejecución de una tarea, un elemento capta nuestra atención y desencadena
inintencionadamente una acción inapropiada: por ejemplo, pulsar el botón de la luz en pleno
día.
Perseveración: las acciones se repiten a pesar de que el objetivo ya se ha cumplido. Por
ejemplo, seguir echando café cuando la cafetera está llena.
Interferencia: cuando realizamos dos tareas simultáneas y se mezclan acciones inapropiadas
en cada tarea. Por ejemplo, preparar café y planchar al mismo tiempo, y llevamos a la mesa la
plancha, en vez del café.
Activación: cuando se introduce una acción ante un elemento inadecuado: entramos a cerrar
una ventana y recogemos un papel del suelo.
Un exceso de atención produce cansancio y fatiga, lo cual ha de ser tenido en cuenta por el
profesor para no exigir a los alumnos más tiempo de atención del que ellos pueden prestar en
función de la edad y de otras circunstancias concretas.
CAPÍTULO 8: LA MEMORIA
Hemos hablado ya de la inteligencia y de la atención, como facultades humanas necesarias en
el proceso comunicativo. Hemos de unir a estas otra más, la memoria, que podemos definir
como la capacidad de asimilar el contenido de un mensaje.
Es una cosa tan sencilla, tan obvia aparentemente, que a veces no la vemos. Hablamos de
memoria de los sentidos, de lo cual participan también los animales (lo podéis comprobar
aquellos que disfrutáis de mascotas en casa).
Gracias a ella, hacemos presentes hechos y datos lejanos en el espacio y en el tiempo. Es
como un pequeño ordenador, situado en algún lugar de nuestro cuerpo, que va almacenando
todos los estímulos recibidos, para actualizarlos en cualquier momento que sea necesario, lo
cual se conoce con el nombre de recuerdo. Cuando no interesa, se deja en el “trastero” por no
ser considerada útil; es el olvido. A veces este olvido se produce inconscientemente, entonces
se llama amnesia.
Los psicólogos y pedagogos nos dan unas cuantas instrucciones para su uso:
- Debemos usarla, pero no abusar de ella.
- Se olvidan antes las cosas cercanas, antes que las lejanas.
- Las letras se memorizan mejor que las cifras, las palabras mejor que las letras, las frases
mejor que las palabras.
CAPÍTULO 9: LA LECTURA
Recapitulando cuanto hemos estudiado hasta el momento, y puesto que el último punto
analizado ha sido la memoria, podemos recordar cómo se reproduce un proceso comunicativo,
cuáles son sus elementos, problemas que pueden surgir, como se lleva a cabo la comunicación
verbal en sus tres versiones (telefónica, escrita y hablada) y cuáles son las facultades
(memoria, atención, agilidad mental) que ayudan a las personas intervinientes en el éxito del
proceso.
Como colofón, hemos de destacar la enorme importancia de la lectura, puesto que el mensaje
frecuentemente es leído, tanto en el envío como en el destinatario, y para darle la
interdependencia correcta ha de ser bien transmitido por el emisor (volumen, entonación,
signos de puntuación, etc.) y para asimilar su contenido ha de ser bien leído.
En el colegio, aprendemos mucho de viva voz, siguiendo las explicaciones del profesor, más
para un aprendizaje correcto necesitamos también libros de texto, apuntes, etc. Es pues, el
medio de obtener información que más fácilmente está a nuestro alcance, y el que más
usamos, aún cuando el porcentaje de retención sea mucho más pequeño que oyendo o viendo.
Por eso, hoy en la enseñanza tienen tanta importancia los medios audiovisuales, porque oímos
y, además, vemos lo que oímos. Sin embargo, en este caso, necesitamos de otros; en la
lectura, podemos bastarnos por nosotros mismos.
Recalco pues, la necesidad de leer bien y de aprender técnicas que mejoren nuestra capacidad
de lectura.
Hay dos características importantes en un buen lector; las cuales están en relación inversa:
velocidad y comprensión.
Si leemos a mucha velocidad, la comprensión baja, y si queremos comprender mucho, hemos
de leer con mayor lentitud. Por eso, cuando se trata de conocer el resumen de un libro, lo
importante es la velocidad en aras de una mejor y mayor comprensión.
Las técnicas de lectura tienen como finalidad no caer en vicios muy comunes: atascarse en
una palabra, interrumpiendo el sentido global; mover los labios en lectura silenciosa; señalar
con un dedo cada renglón; mover mucho los ojos; querer ver cada letra y cada palabra, etc.
Cuando leemos ante un público en voz alta, el buen lector sabe que los ojos van por delante
de la pronunciación, por lo que, si lo deseas, parte de lo que lees puedes hacerlo mirando a los
interlocutores, con lo cual logra de ellos una mayor atención.
CAPÍTULO 10: LENGUAJE NO VERBAL
El lenguaje verbal en sus diversas manifestaciones, es lo suficientemente válido para
transmitir correctamente un mensaje. Sin embargo, existe un lenguaje no verbal, que está
basado fundamentalmente en gestos que ayuda de modo primordial al lenguaje verbal para
facilitar su emisión y la comprensión. Actualmente se le da tanta importancia que puede
considerarse como un lenguaje independiente. Se le denomina también lenguaje gestual y/o
postural.
La impresión inicial que produce un emisor, no solo dependerá de su palabra y de la forma de
transmitirla, sino también de sus movimientos y atuendo que le den una presencia atractiva:
mirada, mímica, gesticulación, posición del cuerpo, vestimenta, etc.
Muchos investigadores de este campo opinan que en una conversación normal, más de la
mitad de la información se transmite por medio del cuerpo, es decir, un emisor no solo tiene
receptores oyentes, sino también espectadores.
A modo de ejemplo, aunque más tarde lo veremos mediante imágenes concretas, el emisor
debe tener en cuenta algunos rasgos que son fundamentales para que sea escuchado con
mayor o menor agrado:
Gestos inconscientemente repetitivos irritan a los oyentes, tales como tocarse el pelo, las
gafas, tocarse la nariz, juguetear con objetos entre las manos (frecuentemente un bolígrafo).
La posición, sobretodo cuando los receptores son varios (una charla, una explicación del
profesor…) es importante: mantener el cuerpo erguido, relajado; descansado el peso del
cuerpo sobre ambas piernas, hombros sueltos, ni caídos ni excesivamente alzados; manos
abiertas y visibles; no caer en una exagerada seriedad; cuidar la limpieza personal e
indumentaria, etc.
También el lenguaje no verbal ha permitido transmitir mensajes a distancia (recordad que ya
hemos hablado de las señales de humo o del tam tam de los tambores). Pero la comunicación
es tan absolutamente necesaria para todo ser humano que se ha ido perfeccionando al compás
de los tiempos, incluso permitiendo suplir deficiencias sensoriales mediante el descubrimiento
de nuevos procedimientos que siguen siendo verdaderos sistemas comunicativos.
Podemos citar el Morse para la transmisión de mensajes a distancia, el Braille que consta de
un sistema de impresión de caracteres para personas ciegas, representados por puntos
tangibles, y que mediante los dedos se consigue la lectura, cuando lógicamente se conoce el
sistema.
Más recientemente, el lenguaje de los signos para personas sordomudas, los cuales viendo los
gestos de la cara y movimiento de las manos y dedos pueden captar perfectamente un
mensaje.
Presentaré algunas frases en lengua de signos para que sepan su significado, haríamos
juegos gestuales, por ejemplo, que vayan saliendo de uno en uno para expresar sentimientos o
sensaciones solamente con su cara, teniendo los demás compañeros que adivinarlo, les
enseñaré el dactilológico (abecedario de lengua de signos) para que puedan formar palabras y
que realmente vean que sin decir ninguna palabra de forma oral también nos podemos
comunicar entre nosotros.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario