martes, 15 de octubre de 2024

La comunicación

La Comunicación


 CAPÍTULO 1:

NOCIONES BÁSICAS

Objetivo:

Conocer el proceso comunicativo, sus elementos, posibles distorsiones y posibles soluciones a los problemas que se plantean.

Conocer las facultades y potencialidades del alumno considerado como núcleo del proceso. Conocer técnicas para el perfeccionamiento del lenguaje, ya sea oral o escrito.



CONCEPTO, NECESIDAD, ORIGEN Y EVOLUCIÓN 

Concepto 

Proceso por el cual dos o más personas, con capacidad de entenderse, intercambian información. Implica, por tanto, una relación interpersonal, que intenta transmitir un mensaje, con la finalidad de que sea comprendido, asumido y contestado. Desde esta perspectiva, la misión de la comunicación, no es otra, sino unir, vincular, compartir y al ceñirla a personas la estamos cargando de una característica: la racionalidad. 

Necesidad 

Todo ser vivo tiene y siente la necesidad de comunicarse y ser comunicado. Hay necesidad de transmitir y compartir emociones, pensamientos, sentimientos y deseos. Por tanto, la comunicación es inherente a la condición humana. 

Origen 

Desde el mismo tiempo en que el hombre aparece sobre la tierra. Para sobrevivir necesitamos comprender a los demás y hacernos comprender. La red de comunicaciones ha ido evolucionando al compás de los tiempos, formando a nuestro alrededor una tela de araña de la que no podemos escapar.

Evolución 

La comunicación es propia de los seres vivos Todos los seres creados transmiten información. La materia inerte informa; por ejemplo, a través de un descubrimiento arqueológico o manuscrito conocemos muchas circunstancias del pasado histórico y con sus aportaciones hemos ido construyendo parte importante de nuestra historia. Ahora bien, sólo en los seres vivos esta información es bidireccional, es auténticamente comunicación. Por ejemplo, un perro, con sus ladridos, se comunica con sus iguales, e incluso con el ser humano, y este sabe, según sea el ladrido lo que su perro le está pidiendo. También hay unos monos africanos que emiten tres tipos distintos de sonidos de alarma, según el peligro provenga de un águila, de un felino o de una serpiente, permitiendo a los demás elegir los mecanismos más útiles para su defensa. Conocido es el baile o vuelo en círculo de las abejas para indicar a las demás que han encontrado una fuente de aprovisionamiento. 

Evolución en los seres humanos 

Ya un recién nacido se comunica con su madre a través del llanto, y esta puede dar respuesta a sus deseos, según sea la intensidad, frecuencia del lloro, porque sabe si le está pidiendo alimento, si tiene sueño, dolor de estómago, etc. El hombre primitivo se comunicaba con los demás a través de sus gruñidos, y esta comunicación se ha ido perfeccionando en el lenguaje y las distintas lenguas habladas por un determinado grupo social. De ahí, que para ampliar la comunicación sea necesario el estudio de otras lenguas. 

Evolución de la comunicación a distancia 

Conocidos a través del cine especialmente, tenemos formas arcaicas, pero muy útiles en su momento concreto: las señales de humo de los indios Sioux, el tan-tan de los tambores africanos y la transmisión de comunicación escrita, por diferentes medios: mediante corredores que la llevaban de un punto geográfico a otro, como si de una carrera de relevos se tratara. Más adelante, el corredor de a pie fue sustituido por el jinete con su caballo; hasta la segunda mitad del siglo XIX existió la conocida Poney Express, cuyos jinetes transportaban el correo norteamericano desde el río Misisipi hasta las mismas costas del Pacífico. Más adelante, el jinete es sustituido por la diligencia. Luego aparecerán los barcos de vela, ferrocarril, barcos motorizados, avión, telégrafo…

Hoy día, ya con los más modernos avances científicos, la comunicación es prácticamente inmediata en el tiempo, tanto oral como escrita, a través de teléfono, internet, etc. Se han conseguido también avances muy notables para sustituir dificultades producidas por anomalías sensoriales, por ejemplo: el lenguaje Braille para los ciegos y el lenguaje de signos para los sordos. 

CAPÍTULO 2: PROCESO COMUNICATIVO 

ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN

1. Emisor: Es la persona o entidad que origina el mensaje. Su rol es fundamental, ya que decide el contenido y la forma en que se transmitirá. El emisor debe considerar cómo estructurar el mensaje y qué palabras, tono y estilo utilizará para facilitar la comprensión.

2. Receptor: Es la persona o grupo que recibe y descifra el mensaje enviado por el emisor. Su interpretación dependerá de su contexto, conocimiento previo y percepción del mensaje. La retroalimentación que proporciona el receptor es clave para saber si el mensaje fue entendido correctamente.

3. Mensaje: Es la información o conjunto de ideas que el emisor quiere transmitir. El mensaje puede estar compuesto de palabras, gestos, imágenes o cualquier otro símbolo que permita la comunicación. Su claridad y precisión son vitales para evitar malentendidos.

4. Canal: Es el medio o soporte a través del cual se transmite el mensaje, como el lenguaje oral, escrito, la radio, televisión, Internet, entre otros. La elección del canal depende de factores como la distancia entre emisor y receptor y la urgencia o formalidad de la comunicación.

5. Código: Es el conjunto de signos y reglas que el emisor utiliza para construir el mensaje, como el idioma, las señas o los símbolos gráficos. El emisor y el receptor deben compartir el mismo código para que el mensaje sea comprensible.

6. Contexto: Se refiere a las circunstancias en las que ocurre la comunicación, como el lugar, el tiempo, el estado emocional de los involucrados, y otros factores externos que pueden influir en la interpretación del mensaje. Un contexto favorable puede facilitar la comprensión, mientras que uno desfavorable puede obstaculizarla.

7. Retroalimentación (Feedback): Es la respuesta que el receptor da al emisor, permitiendo que este último sepa si el mensaje fue comprendido y cómo fue recibido. La retroalimentación ayuda a ajustar y mejorar la comunicación en caso de que haya malentendidos o dudas.

HABILIDADES 

  • REFLEXIÓN: corresponde fundamentalmente al emisor, que debe estructurar el contenido del mensaje adecuándolo a las circunstancias concretas del receptor, al entorno en el cual se desenvuelve el proceso, y buscando sobretodo el canal de transmisión más adecuado. 
  • HABLAR Y ESCRIBIR: habilidades exclusivas del emisor, según qué mensaje se transmita oralmente o por escrito. INTERESES: habilidad propia de ambos extremos. Debe haber interés por comunicar del emisor y por ser comunicado del receptor. 
  • NIVEL DE CONOCIMIENTOS: igual que el anterior. Emisor y receptor deben tener unos conocimientos similares para producir el mensaje y que este sea entendido. 
  • SISTEMA SOCIOCULTURAL: se extiende a ambos. Si emisor y receptor pertenecen a grupos sociales y culturas muy diferentes, puede haber complicaciones para entender el mensaje. 
  • PERSONALIDAD: las características personales son importantes en ambos extremos. Emisor y receptor deben conocerse para ubicar el mensaje en su sentido exacto. 
  • LECTURA Y ESCUCHA: habilidades propias del receptor para poder asimilar y comprender el mensaje, bien sea escrito u oral. 

IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA 

Es la facultad que diferencia a los seres humanos del resto de los animales. Es el instinto razonado, o sea el instinto pasado por el tamiz de la razón. Nos permite relacionar pensamientos, unos con otros, para obtener pensamientos nuevos. La inteligencia nace y se hace; depende de la herencia y del ambiente. No me entretendré demasiado en este tema, solo lo imprescindible para mostrar cómo esta facultad ocupa un papel decisivo en el proceso comunicativo. Me gustaría incidir en que la inteligencia, aún con su componente hereditario, puede mejorarse con un entrenamiento adecuado. Explicaré a mis alumnos el caso de los gemelos los cuales lógicamente tienen un coeficiente intelectual similar, pero que si se les separa durante cierto tiempo y se les ubica en ambientes distintos, aquel que crece en un ambiente más seleccionado, a la larga dará un mayor coeficiente intelectual en las pruebas psicotécnicas idénticas que a ambos hermanos les fueran aplicadas. 


CAPÍTULO 3: PRINCIPALES VÍAS DE COMUNICACIÓN VERBAL (TELEFÓNICA Y ESCRITA) 

COMUNICACIÓN TELEFÓNICA. 

Rasgos principales 

Es uno de los grandes medios de comunicación oral. No es presencial: emisor y receptor no están juntos, si bien, con las nuevas tecnologías, ya se están creando celulares que permiten a los interlocutores verse las caras, salvando la distancia y logrando una mayor empatía. El canal de transmisión del mensaje es un aparato llamado teléfono o similar. Muy usado en al marketing comercial. De uso preferente en las grandes ciudades, donde la gente no anda sobrada de tiempo facilitando la resolución de muchas necesidades, sin necesidad de coger el coche o cualquier otro medio, público o privado. Es una vía de comunicación en auge constante.

Elementos F → M → R (retroalimentación) C (teléfono) 

Exigencias 

El receptor ha de tener capacidad para comunicar y, en muchos casos, para persuadir. El mensaje ha de transmitirse de forma clara, concisa y con orden. La voz ha de ser clara y sugerente. Para ello conviene abrir bien la boca, pronunciando cada sílaba y articulando cada palabra. No se deben utilizar muletillas que corten las frases. La entonación es muy importante: una frase cambia de sentido según la entonación que le demos. Evitar la monotonía y matizar (no parecer nunca un contestador automático). La emisión de voz ha de ir directa al micrófono del aparato telefónico, que debe tenerse a unos cuatro centímetros de distancia. 

COMUNICACIÓN ESCRITA 

Transmisión de un mensaje por medio de la escritura. Normalmente es una comunicación diferida, es decir, transcurre cierto tiempo entre la emisión y la recepción. 

ORTOGRAFÍA Y PUNTUACIÓN 

Ortografía 

Dejaré claro a los alumnos que un escrito aromatizado con el buen uso de las reglas ortográficas, muestra el nivel cultural de quien lo escribe, y es como la tarjeta de presentación ante la sociedad. Igualmente dedicaré el tiempo necesario en el aula para que aprendan esta parte de nuestra gramática, que aquí expongo sucintamente: el acento ortográfico (tilde), acento diacrítico, especial atención al acento de las palabras compuestas, diptongo, triptongo, hiato, uso de las mayúsculas, palabras con doble consonante al principio, uso de la “b” y “v”, uso de la “m” y uso de la “h”.

Signos de puntuación 

Signos auxiliares, utilizados en el lenguaje escrito, con el fin de plasmar, de la mejor forma posible, la exposición hablada: uso de la coma, punto y coma, dos puntos, punto y seguido, punto y aparte, puntos suspensivos, guión, raya u otros signos como el asterisco, interrogación, admiración, paréntesis, comillas… 


CAPÍTULO 4: LA COMUNICACIÓN ORAL 

Hemos llegado, queridos alumnos, al proceso comunicativo por excelencia. Se produce de manera presencial, directa, inmediata, rápida y completa, puesto que la retroalimentación se produce simultáneamente y, en consecuencia, de no ser entendido el mensaje, el emisor puede interpretarlo y readaptarlo a las exigencias del receptor, hasta que definitivamente sea asimilado y comprendido, apoyándose incluso, para facilitar la tarea, en el lenguaje gestual, al que aludiré más adelante. Consiste, como ya habéis comprendido en la transmisión de un mensaje por medio de la palabra hablada, siendo el canal un lenguaje común de los participantes en el proceso. 

ELEMENTOS 

Vamos a analizar los elementos que ya conocemos, aplicados a un ámbito concreto, nuestra aula. Nosotros en este mismo momento estamos participando de un proceso comunicativo que consta de (lo voy dibujando en la pizarra): 

FUENTE → en este caso soy yo. MENSAJE → quiero que conozcáis la necesidad de comunicarnos oralmente. CANAL → la lengua española, que vosotros y yo conocemos perfectamente. RECEPTORES → sois vosotros, los alumnos. RETROALIMENTACIÓN → cuando yo os transmite este mensaje, una vez escuchado por vosotros, me haréis preguntas para que yo aclare las dudas que os hayan surgido, hasta que finalmente os oiga decir: “lo hemos comprendido, profesor” 

CUALIDADES 

Dicción: hablar bien. Colocar los órganos de manera adecuada para pronunciar perfectamente cada sílaba y cada palabra, de manera que se nos entienda. 

Naturalidad: implica evitar soniquetes y redichos (por ejemplo, pronunciar excesivamente b, v, y, ll). Consiste en decir, y ser bien entendido por quien escucha. Una voz melosa, por ejemplo, indica pedantería; una voz chillona resulta molesta, etc.

Entonación: modulación de la voz, que provoca actitudes distintas, aún con las mismas frases. A esta distinta entonación se le llama valor fonológico y puede ser ascendente, descendente u horizontal, según que el tono suba, baje o se mantenga estable.

Retórica: es el arte del bien decir, o de dar al lenguaje la eficacia necesaria para deleitar, persuadir o conmover. Conlleva, por un lado, evitar vulgarismos o formas de hablar poco cultas; por otro lado, el uso de las llamadas figuras retóricas, de las cuales destaco, a modo de ejemplo, algunas de ellas: 

Polisíndeton: empleo repetido de conjunciones para dar energía a la expresión de los conceptos: lo vi y lo besé y lo abracé y le dije cuánto le amaba. 

Asíndeton: omisión de conjunciones para conseguir el mismo efecto anterior: llegué, vi, vencí. Pleonasmo: repetición de palabras o ideas, no necesaria, que significan lo mismo: lo he visto con mis propios ojos. 

Hipérbole: ponderación exagerada: te lo he dicho un millón de veces. Ironía: introducir un contenido burlesco en un enunciado caracterizado por su aparente seriedad: ¡Qué tristes están los niños, míralos! (están jugando) 

LA ORATORIA 

Es el arte de convencer por medio de un discurso, memorizado o leído, a través de su contenido, entonación y acentuación oportuna. Las ciencias del lenguaje ofrecen técnicas de entonación, respiración y modelos de discurso porque es algo que se puede aprender, partiendo del carisma del emisor, y siendo decisiva también la gesticulación, en especial la fuerza expresiva de la mirada. En efecto, a hablar se aprende hablando, como a nadar se aprende nadando. En suma y siguiendo el hilo conductor de este trabajo, podemos definirla como: la mejor manera en que el emisor transmite un mensaje con el canal adecuado para que produzca en el receptor el efecto deseado.

Requisitos para un buen orador 

1. Dominio de la materia: conoce el tema, la estructura y a los oyentes. 
2. Facilidad de palabra: sabe expresarse, tiene amplio vocabulario y conoce refranes. 
3. Poder de convicción: motiva y despierta interés. Como veis, he hecho referencia a las palabras, el vocabulario y los refranes, luego estos son muy útiles para ampliar nuestra capacidad de expresión, yo voy a decir la mitad de un refrán y vosotros contestaréis rápido cuál es la segunda mitad: La letra con…sangre entra. Tanto va el cántaro a la fuente...que al final se rompe. Más vale pájaro en mano…que ciento volando. 

CAPÍTULO 5 : SOLUCIÓN A ALGUNOS PROBLEMAS SURGIDOS EN EL PROCESO. 

ANÁLISIS PORMENORIZADO DE SUS ELEMENTOS. 

Os voy a plantear algunos problemas que pueden surgir a lo largo del proceso, si bien de forma directa o indirecta, la mayoría tienen su origen en el emisor. (Voy escribiendo en la pizarra y pido que vayan indicando cuales serían las soluciones,anotándolas al lado, haciendo un resumen de los mismos).

PROBLEMAS

SOLUCIONES

No dije todo lo que quería

Reformar el mensaje.

 

No oyó todo lo que dije

Saber volver atrás.

Utilizar un tono más alto. Repetir.

Evitar ruidos.

No escuchó nada de lo que dije

Cuidar la expresión oral.

Hacer preguntas al hablar.

No comprendió lo que dije

Situarse al nivel de su lenguaje.

Adaptarse a su nivel de conocimientos.

Lo comprendió y no lo acepta

Adaptarse a su personalidad.

Superar estereotipos y prejuicios.

No retuvo todo lo que aceptó

Hacer resúmenes parciales.

Hacer una síntesis escrita.

 

Existen lógicamente infinidad de más problemas, pero yo he tratado de resumir algunos de los que más frecuentemente pueden aparecer dentro de un aula. Esta problemática nos conduce a revisar de forma breve pero clara, cada uno de los elementos del proceso.

LA FUENTE O EMISOR 

Sujeto que emite el mensaje; hablando de comunicación en sentido estricto, siempre debe ser una persona. Construye el mensaje y busca el canal más útil para transmitirlo. Tiene a su alcance, si quiere, el lenguaje de los gestos, a los cuales me referiré más adelante.

Habilidades básicas REFLEXIONAR la mejor forma de llevar a cabo con éxito el proceso comunicativo. SABER HABLAR Y ESCRIBIR correctamente. 

APTITUD: predisposición interna, es decir, voluntad de llegar a comunicar lo que se pretende.

ACTITUD: estado de ánimo adecuado para comunicar. En un estado de ánimo triste, por ejemplo, no se puede transmitir un mensaje alegre. 

NIVEL DE CONOCIMIENTO: no solo del mensaje a transmitir, sino también de los canales idóneos para elegir el más adecuado y conocer la propia mecánica del proceso, para una mayor eficacia.

SISTEMA SOCIOCULTURAL en el que va a producirse la comunicación. 

PERSONALIDAD: que infunda seguridad, confianza y firmeza de los receptores o destinatarios. Cuando emisor y receptor son conocidos, el carisma del primero lleva por si solo andado una buena parte del camino.

EL MENSAJE

El mensaje es el producto físico del emisor. Es el discurso cuando hablamos; lo escrito cuando escribimos; el cuadro cuando pintamos; las expresiones de nuestro cuerpo cuando gesticulamos. El contenido es el objeto o materia a transmitir. Puede ser una idea, un juicio, una expresión, una inhibición, un sentimiento, etc. Es el primero y más importante de los factores que condicionan el mensaje. En función de él se realizan las restantes operaciones. El código es el conjunto de signos y símbolos que pueden ser interpretados de igual modo por los intervinientes en el proceso. Solo cuando hay un uso intencionado de ellos, como portadores de significados, y como tales son entendidos por los receptores, puede afirmarse que se ha iniciado la comunicación. 

SÍMBOLOS

SIGNOS

Expresan sentimientos (dolor, alegría, etc.)

Cosas     que     nos     llegan     y     llevan     al conocimiento de otras coas.

No necesitan ser conocidos, se entienden por si mismos (risa, llanto, beso)

Han de ser conocidos (una palabra es un signo, pero si es de un idioma distinto no lo entendemos)

No son convencionales, son espontáneos.

Han de ser aprendidos (lengua de signos, señales de tráfico)

Nadie tiene que ponerse de acuerdo, aunque muchos tengan bastante de tradicionales y convencionales.

Son convencionales porque así lo decide una determinada cultura (el color negro expresa luto en algunos sitios pero en otros es el blanco)


EL CANAL 

Es el término más usado, y del que más se ha abusado en la teoría de comunicación. Es el medio físico a través del cual se transmite: cable en telefonía, papel en la escritura, aire para el sonido, incluso el espacio vacío para transmisión de ondas electromagnéticas de televisión o radio. Si dos personas hablan, necesitan de un sistema que traduzca los impulsos nerviosos del emisor en alguna forma de mensaje físico y externo, y el receptor ha de estar capacitado para escucharlo.

Lenguaje subliminal

Es aquel que no es claro, sino eficaz. Es decir, la fuente no pretende enviar un mensaje perfectamente estructurado para que al receptor le llegue en perfectas condiciones y pueda ser aprendido, sino que muy sutilmente llame la atención, tenga una respuesta positiva y con ella un probable beneficio, generalmente de tipo económico.

De aquí surgen dos conceptos, socialmente importantes: 

GUIAR: mostrar el camino a alguien (profesor – alumnos), dirigirlos exclusivamente en su propio beneficio. 

MANIPULAR: guiar a alguien, tal vez en su propio beneficio, más, sin duda, en beneficio del que guía. 

EL RECEPTOR

Es el destinatario último del mensaje. Pueden ser uno o varios. Antes de que el receptor capte el mensaje, lo comprenda, lo asimile, lo acepte, deben darse una serie de operaciones previas: RECEPCIÓN FÍSICA DE LA SEÑAL, con estimulación de un sentido al menos. Las ventanas exteriores del cuerpo (los sentidos) reciben la sensación, que se convertirá en percepción o paso de lo sensorial a lo psíquico.

Sensación y percepción 

La sensación es el efecto inmediato que se produce tras la estimulación de uno o varios sentidos. Estas son las ventanas de la comunicación. Pueden ser: (les voy señalando los òrganos), visuales, auditivos, táctiles, gustativos, olfativos. La percepción sería la capacidad de los seres vivos (especialmente humanos) para obtener información sobre su entorno, a partir de los sistemas sensoriales. Es decir, la captura del mensaje, que ha sido enviado mediante los sentidos.

La percepción visual 

Cuando un elemento estimula el sentido de la vista, esta sensación llega finalmente a nuestro cerebro. El estímulo es luminoso. Puede llegar con distinta intensidad, distinta duración, delimitando contornos, etc. A veces, se producen percepciones ilusorias, cuando lo percibido no responde exactamente a la sensación visual recibida


El juego de la gallina 

Terminaré haciendo con ellos un juego simpático para que vean prácticamente como la reacción ante un estímulo no es instantánea. Le digo a un alumno que se siente en una silla con las piernas entreabiertas, las palmas de la mano de canto apoyadas cada una en el muslo correspondiente; ahora yo voy a pasar mi cabeza entre tus manos, cuando veas que la tienes entre ambas palmas ciérralas e intenta aprisionar mi cabeza y no lo conseguirás. Después repetiremos esta experiencia ya con parejas de alumnos para poner un cierre entretenido a este punto que clarifica perfectamente la diferencia entre sensación y percepción.

RETROALIMENTACIÓN O FEEDBACK 

Es la reacción que todo mensaje provoca en el receptor el cual se convierte a su vez en emisor, que elabora un mensaje hacia el emisor bien de forma implícita o explícita. Puede ocurrir que, como consecuencia de esa respuesta, el emisor se vea obligado a rectificar su código o tratamiento del mensaje para provocar una reinterpretación por el receptor que continuará enviando mensajes al emisor en forma de preguntas hasta que logre una comprensión completa del mensaje. 




CAPÍTULO 6: LA ESCUCHA ACTIVA 

En este y próximos capítulos voy a tratar de exponer brevemente algunas facultades del ser humano, las cuales son necesarias para el desarrollo y culminación de un proceso comunicativo correcto, cuya actividad iría encaminada a lograr lo que hoy se denomina como escucha activa. Oímos decir con frecuencia: oigo, pero no escucho o a palabras necias, oídos sordos (pediré a mis alumnos que expliquen el significado) Podemos definirla como la capacidad de atender al mensaje, verbal y no verbal, al mismo tiempo. Por ello se necesita: Saber a quién tenemos delante. Si la persona que está ante nosotros tiene un cierto carisma personal y social, la escucha se activa por sí sola. El destinatario ha de estar abierto y receptivo ante el emisor que nos envía un mensaje y que en este momento es más importante que todo lo demás, aceptándole con sus virtudes y defectos.

ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS 

Un estereotipo es una imagen o ideas aceptadas por un grupo, con respecto a otros, caracterizados por su fuerte carga emotiva y por el hecho de que no corresponden a ninguna experiencia concreta. Recordad que al hablar de los signos y símbolos indicábamos uno, de todos conocidos: el color negro representa el luto. 



CAPÍTULO 7: LA ATENCIÓN 

Es una parte importante de la arquitectura cognitiva, distinta de los sistemas o procesos implicados en las diferentes formas del procesamiento del mensaje que nos llega. Su misión es controlar y orientar la actividad consciente del organismo, de acuerdo con un objetivo determinado. Es necesaria para que las acciones se lleven siempre a cabo tal y como se plantean originariamente. Cuando la atención se desvía, voluntaria o involuntariamente, de la acción que la requiere, se produce el lapsus. Una tarea tan simple como preparar una taza de café puede desarrollarse equivocadamente, si ponemos en el frigorífico la taza de café en lugar de la botella de leche. Hecho que ocurre cuando nos distraemos o atendemos una cosa distinta (al emisor, por ejemplo, se le olvida o escapa una frase del mensaje, que la distorsiona, porque está más pendiente del receptor que de su mensaje a transmitir). Dos grande autores, llamados Pearson y Norman han clasificado estos lapsus o pequeños errores, destacando los siguientes:

Sustitución de objetos o lugares para acciones concretas, por otros inapropiados: por ejemplo, querer sacar dinero del cajero y en vez de meter la tarjeta bancaria, hemos introducido la del Carrefour.

Anticipación o ejecución de tareas fuera de la secuencia correcta: por ejemplo, poner la cafetera en el fuego, antes de echarle el café. Captura durante la ejecución de una tarea, un elemento capta nuestra atención y desencadena inintencionadamente una acción inapropiada: por ejemplo, pulsar el botón de la luz en pleno día. 

Perseveración: las acciones se repiten a pesar de que el objetivo ya se ha cumplido. Por ejemplo, seguir echando café cuando la cafetera está llena.

Interferencia: cuando realizamos dos tareas simultáneas y se mezclan acciones inapropiadas en cada tarea. Por ejemplo, preparar café y planchar al mismo tiempo, y llevamos a la mesa la plancha, en vez del café.

Activación: cuando se introduce una acción ante un elemento inadecuado: entramos a cerrar una ventana y recogemos un papel del suelo. 

Un exceso de atención produce cansancio y fatiga, lo cual ha de ser tenido en cuenta por el profesor para no exigir a los alumnos más tiempo de atención del que ellos pueden prestar en función de la edad y de otras circunstancias concretas. 

CAPÍTULO 8: LA MEMORIA 

Hemos hablado ya de la inteligencia y de la atención, como facultades humanas necesarias en el proceso comunicativo. Hemos de unir a estas otra más, la memoria, que podemos definir como la capacidad de asimilar el contenido de un mensaje. Es una cosa tan sencilla, tan obvia aparentemente, que a veces no la vemos. Hablamos de memoria de los sentidos, de lo cual participan también los animales (lo podéis comprobar aquellos que disfrutáis de mascotas en casa).

Gracias a ella, hacemos presentes hechos y datos lejanos en el espacio y en el tiempo. Es como un pequeño ordenador, situado en algún lugar de nuestro cuerpo, que va almacenando todos los estímulos recibidos, para actualizarlos en cualquier momento que sea necesario, lo cual se conoce con el nombre de recuerdo. Cuando no interesa, se deja en el “trastero” por no ser considerada útil; es el olvido. A veces este olvido se produce inconscientemente, entonces se llama amnesia. 

Los psicólogos y pedagogos nos dan unas cuantas instrucciones para su uso: 

- Debemos usarla, pero no abusar de ella. 
- Se olvidan antes las cosas cercanas, antes que las lejanas. 
- Las letras se memorizan mejor que las cifras, las palabras mejor que las letras, las frases mejor que las palabras.



CAPÍTULO 9: LA LECTURA 

Recapitulando cuanto hemos estudiado hasta el momento, y puesto que el último punto analizado ha sido la memoria, podemos recordar cómo se reproduce un proceso comunicativo, cuáles son sus elementos, problemas que pueden surgir, como se lleva a cabo la comunicación verbal en sus tres versiones (telefónica, escrita y hablada) y cuáles son las facultades (memoria, atención, agilidad mental) que ayudan a las personas intervinientes en el éxito del proceso. 

Como colofón, hemos de destacar la enorme importancia de la lectura, puesto que el mensaje frecuentemente es leído, tanto en el envío como en el destinatario, y para darle la interdependencia correcta ha de ser bien transmitido por el emisor (volumen, entonación, signos de puntuación, etc.) y para asimilar su contenido ha de ser bien leído. 

En el colegio, aprendemos mucho de viva voz, siguiendo las explicaciones del profesor, más para un aprendizaje correcto necesitamos también libros de texto, apuntes, etc. Es pues, el medio de obtener información que más fácilmente está a nuestro alcance, y el que más usamos, aún cuando el porcentaje de retención sea mucho más pequeño que oyendo o viendo.

Por eso, hoy en la enseñanza tienen tanta importancia los medios audiovisuales, porque oímos y, además, vemos lo que oímos. Sin embargo, en este caso, necesitamos de otros; en la lectura, podemos bastarnos por nosotros mismos. 

Recalco pues, la necesidad de leer bien y de aprender técnicas que mejoren nuestra capacidad de lectura. 

Hay dos características importantes en un buen lector; las cuales están en relación inversa: velocidad y comprensión. 

Si leemos a mucha velocidad, la comprensión baja, y si queremos comprender mucho, hemos de leer con mayor lentitud. Por eso, cuando se trata de conocer el resumen de un libro, lo importante es la velocidad en aras de una mejor y mayor comprensión. 

Las técnicas de lectura tienen como finalidad no caer en vicios muy comunes: atascarse en una palabra, interrumpiendo el sentido global; mover los labios en lectura silenciosa; señalar con un dedo cada renglón; mover mucho los ojos; querer ver cada letra y cada palabra, etc. 

Cuando leemos ante un público en voz alta, el buen lector sabe que los ojos van por delante de la pronunciación, por lo que, si lo deseas, parte de lo que lees puedes hacerlo mirando a los interlocutores, con lo cual logra de ellos una mayor atención.



CAPÍTULO 10: LENGUAJE NO VERBAL 

El lenguaje verbal en sus diversas manifestaciones, es lo suficientemente válido para transmitir correctamente un mensaje. Sin embargo, existe un lenguaje no verbal, que está basado fundamentalmente en gestos que ayuda de modo primordial al lenguaje verbal para facilitar su emisión y la comprensión. Actualmente se le da tanta importancia que puede considerarse como un lenguaje independiente. Se le denomina también lenguaje gestual y/o postural. 

La impresión inicial que produce un emisor, no solo dependerá de su palabra y de la forma de transmitirla, sino también de sus movimientos y atuendo que le den una presencia atractiva: mirada, mímica, gesticulación, posición del cuerpo, vestimenta, etc. 

Muchos investigadores de este campo opinan que en una conversación normal, más de la mitad de la información se transmite por medio del cuerpo, es decir, un emisor no solo tiene receptores oyentes, sino también espectadores. 

A modo de ejemplo, aunque más tarde lo veremos mediante imágenes concretas, el emisor debe tener en cuenta algunos rasgos que son fundamentales para que sea escuchado con mayor o menor agrado: 

Gestos inconscientemente repetitivos irritan a los oyentes, tales como tocarse el pelo, las gafas, tocarse la nariz, juguetear con objetos entre las manos (frecuentemente un bolígrafo). 

La posición, sobretodo cuando los receptores son varios (una charla, una explicación del profesor…) es importante: mantener el cuerpo erguido, relajado; descansado el peso del cuerpo sobre ambas piernas, hombros sueltos, ni caídos ni excesivamente alzados; manos abiertas y visibles; no caer en una exagerada seriedad; cuidar la limpieza personal e indumentaria, etc. 

También el lenguaje no verbal ha permitido transmitir mensajes a distancia (recordad que ya hemos hablado de las señales de humo o del tam tam de los tambores). Pero la comunicación es tan absolutamente necesaria para todo ser humano que se ha ido perfeccionando al compás de los tiempos, incluso permitiendo suplir deficiencias sensoriales mediante el descubrimiento de nuevos procedimientos que siguen siendo verdaderos sistemas comunicativos. 

Podemos citar el Morse para la transmisión de mensajes a distancia, el Braille que consta de un sistema de impresión de caracteres para personas ciegas, representados por puntos tangibles, y que mediante los dedos se consigue la lectura, cuando lógicamente se conoce el sistema.

Más recientemente, el lenguaje de los signos para personas sordomudas, los cuales viendo los gestos de la cara y movimiento de las manos y dedos pueden captar perfectamente un mensaje. 

Presentaré algunas frases en lengua de signos para que sepan su significado, haríamos juegos gestuales, por ejemplo, que vayan saliendo de uno en uno para expresar sentimientos o sensaciones solamente con su cara, teniendo los demás compañeros que adivinarlo, les enseñaré el dactilológico (abecedario de lengua de signos) para que puedan formar palabras y que realmente vean que sin decir ninguna palabra de forma oral también nos podemos comunicar entre nosotros.



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